El apagón lo sorprende caminando de vuelta al edificio al que se hamudado recientemente en un barrio del centro de la ciudad. No conocela zona. Ni a ninguno de sus vecinos, aunque por las tardes oye queuna anciana, Miriam, grita pidiendo comidas y los estudiantesuniversitarios de al lado oyen reguetón y fuman marihuana desde elmismo momento en que se enciende un radio lejano con las noticias dela mañana. Los problemas de electricidad se complican a medida que lanovela avanza.